TU ÁNGEL DE LA GUARDA
Si dudas, daré el primer paso
extenderé mi mano, robaré tu miedo,
y me iré contigo despacio.
Tras de ti quedará la explanada
honrada por las huellas de mis besos
disfrazada con un surco imaginario
No temas, no sueñes que te abandono
siénteme dentro, camina y confía
porque el tren de este mundo hiere
con muchas mentiras vivas.
Y escucha, aunque en tu retina se grave
esa escena con el ambiente oportuno
Quiero, que en lo profundo de ti sepas
que no hay mejor compañía que la mía
Así que no te creas nada, todo es ilusorio
solo siente este verso constante
este que se fragua en la nada
y siendo una perla de amor
nace con dulce pasión
en la ostra de tu aliento.
Así que, no te asustes corazón
que hoy, justo en el aire estoy
y a cada instante te encuentro
y en cada instante te beso.

TE ESPERO EN EL CIELO
Se, que percibes el vacilar
de mi tacto en tu mejilla
se, que aprecias en mi retina
una llama que se apaga
se, que me notas fatigado y reflexivo
pero por favor, no quiero que finjas
que no te das cuenta
acércate más, pon tu mano sobre la mía
Y no dejes que llueva en tu cara
no quiero que exista desgarro
de sobra tu si que sabes
que siempre fui caballeroso
por ello amada mía ahora mismo voy
a abrir la eternidad
a decorar su entrada
y a sentarme en la puerta
para aguardar tu llegada.
Tomate el tiempo que quieras
allí no hay reloj
y esta vez esperare sin rutar
te lo prometo, te doy mi palabra.
Por eso no quiero verte triste
déjate llevar y acepta el destino
con esa dulzura solemne
que siempre me dio tu cariño.
Y ahora hazme un ultimo favor
sonríe una vez mas
para este viejo rutón
que tantísimo te quiere
y déjame que te sorprenda
si es que me dejan mis fuerzas
pues desde este otoño de mi ser
quiero robar a la vida
un nuevo soplo de aire fresco
para posarlo otra vez en tus labios
y así demostrarte una vez mas
que lo nuestro es eterno
y no habrá nada ni nadie
que jamás lo marchite.
PON TU CABEZA EN MI HOMBRO.
Pon tu cabeza en mi hombro
llénate de vacío y confía
vamos a irnos de viaje
donde la paz tonifica
el camino será arduo
lleno de vicisitudes
así que, mira siempre a mis ojos
y sigue, no te deprimas
atrás quedaran mil cosas
adelante el infinito
pon tu cabeza en mi hombro
y pisa donde yo pise
tienes suerte amiga mía
pocos nacen sin destino
la vida ya te acaricia
y hoy te guía a que vengas conmigo
yo se que no entiendes nada
aunque eso no importa ahora
algo ya grita en tu pecho
y algo muerto resucita
pon tu cabeza en mi hombro
pon tu vida con la mía
y déjame que te quiera
como hice en tantas vidas
quizás te lo tomes a risa
quizás sientas que no hay prisa
pero si ahora no vuelas
en tu vida no habrá vida
OJOS HAMBRIENTOS
Dios me dio ojos para ver
y creo que al mirar no peco
por ello miro su ser
y miro en el cada hueco,
cada grosor, cada curva,
cada parte de su espacio.
Lo miro, nada me turba,
gozo mirarlo despacio.
Lo miro a veces de frente
otras veces de costado
y siempre lo veo imponente
y siempre quedo callado.
Y si sus ojos me miran
pinto mi rostro encarnado
mis ojos al suelo giran
y me marcho acobardado.
Y cohibido voy pensando
en su figura, en su cara,
y ello me esta generando
un sentir que me acapara.
Plenitud.

|