Poemas  de Plenitud.

 


EL CARIBE Y SU GAVIOTA 

El aire en susurros cuenta 
el viento en murmullos dice 
la historia de una gaviota 
que enamoro al mar Caribe. 
El mar danzaba con ella 
mostrándola sus raíces 
olas de plata y de nácar 
besaban sus arrecifes. 
Ella rizaba y picaba 
vuelos rasos increíbles 
el de alegría lloraba 
con luceros invisibles. 
Cuando llegaba la luna 
juntos se iban de fiesta 
se amaban en la penumbra 
dormían con las estrellas. 
El Caribe recitaba 
versos celestes turquesas 
la gaviota le escuchaba 
y tal clamor la hizo presa. 
Desde entonces estas aves 
se reparten por los mares 
jugando con los corales 
y amando al mar a raudales. 



EL ANCIANO 

Sus mejillas arrugadas 
curtidas por mil batallas 
armonizan en su cara 
la experiencia iluminada. 
Sus manos con perlesía 
su espalda algo jorobada 
y con sonrisa postiza 
se atreve a bajar de casa 
Camina muy lentamente 
apoyado en su cachaba 
con zapatos relucientes 
traje y corbata encarnada 
Llega en la tarde a su plaza 
fijo en su banco de siempre 
mira los atardeceres 
y los mira muy consciente. 
Sabe que pronto se ira 
Sabe que todo es mentira 
Sabe que su soledad 
lo ama y le roba la vida. 
Atrás quedan sus recuerdos 
que no sirven para nada 
pues ya solo lo entusiasma 
saborear cada jornada. 
Otra nueva primavera 
observa desde su banco 
sabe que ella lo espera 
cada tarde con su encanto 
Pero un día ya no viene 
ya no hay nadie en el banco 
la primavera no tiene 
su amigo de pelo blanco. 
Atrás quedara perdido 
atrás quedara borrado 
atrás quedara en olvido 
este anciano y su pasado. 



A MI PINTOR FAVORITO.

Pintor que pintas con amor 
son tus óleos azules celestes 
que al diluirse forman malvas, violetas y rojos 
que poco a poco se desploman 
creando esa cascada de matices tan negros. 
Pasa el tiempo, todo se aclara 
todo comienza de nuevo. 
Porque día y noche siempre estás, 
enamorándome con lo eterno 
con arte, humildad y buen gusto, 
solo tu, vas decorando ese techo. 
Pones oro en el alba, con un brillo de mil fuegos 
Pones plata en la tarde y poco a poco cambia el tercio 
y engendras la noche, con una moneda de nácar y brillantes a lo lejos. 
Me dejas atónito, ante la cúpula 
del más sagrado de todos templos. 
Amigo mío, aquí vivo 
entre tus colores, entre tus joyas 
entre tus valores, que para mis ojos ya no tienen precio. 
Preso de la armonía con la que esparces tus pigmentos 
soy tu espectador cautivo, 
en esta especie de vivo museo. 
Aquí no se guardan tus obras maestras 
por que tu como maestro te consagras cada instante 
improvisando de nuevo, con tus gamas de color 
tus pinceladas de amor, con esos contrastes tan bellos 
Para mí, esto sí que es arte, porque del otro arte 
perdóname pero yo mucho no entiendo. 
Además siento que tu destreza 
Jamás se pasara de moda 
por que eres el único artista 
al cual siempre perdona el tiempo. 
Me gustas, genio y por ello 
te amo, te respeto, te venero 
y te agradezco el que un día como hoy 
estés pintando para mí 
a cada instante el firmamento. 
Pintor, tu que pintas con amor 
no te aburras, no te canses, no nos dejes blanco el lienzo. 

PINTANDO PALABRAS 

Horas sin sueño, sin hambre, 
sin ganas de casi nada. 
Agarran una pluma y se deleitan 
escribiendo versos, sin importancia 
De pequeño fueron garabatos 
hoy de grande, son palabras. 
Palabras que en mi noche viajan 
que partiendo van a ninguna parte 
envueltas en un papel nuevo 
con la ayuda de una mano que habla. 
Compañeras, amigas, soberanas 
sin equipaje, desnudas y vacías 
van pasando por el tiempo 
y nada por ellas pasa. 
La tinta las fecunda, las da vida 
y al instante se la quita y las mata l 
as hace presas de un poema 
sin juicio en la madrugada. 
Y suena el reloj en la noche 
y mi sueño no me llama. 
El alba por fin regresa 
y me besa la ventana. 
Fue otra noche sin dormir 
les hay quienes contaron ovejas 
otros hicieron crucigramas 
yo, me dibuje unas ojeras 
y me lo pase bomba 
pintando palabras. 

EL ENTIERRO 

Habrá lagrimas y flores 
y coches y ropas negras 
y gente junta en corredores 
y caras nuevas y caras viejas. 

Habrá chismes y saludos 
y firmas y tarjetas 
y el nombre suyo desnudo 
y una caja de madera. 

Habrá velas y crespones 
y recuerdos y tristezas 
y esquelas y oraciones 
y un guión y dos fechas. 

Habrá un cuerpo muerto 
y un silencio y un duelo 
y un espíritu eterno 
y un infierno o un cielo. 

Habrá duda y un notario 
y un cura y su rosario 
y un amor cada vez mas lejano 
y un dolor cada vez mas liviano. 

A MI MADRE 

He recogido un ramo de palabras 
las mas bonitas , las mejores, 
las que portan mi franca devoción 
y despidan el aroma de mi alma. 
Un ramo especial, genuino, diferente, 
Para una persona buena, buena de verdad, 
para el ser que primero me quiso 
y que nunca ha dejado de hacerlo. 
Un ramo no de rosas, ni claveles, 
sino de besos y abrazos inocentes. 
Un señor ramo, para mi señora madre, 
o quizás mejor un jardín entero 
donde florezca con pétalos de amor, 
mi mas sentido agradecimiento. 

 

Plenitud.