|
|


Para
ti
mi
querido
amigo
va
hoy
mi
pensamiento
y
mi
canto,
porque
enciendes
luceros
nuevos
en
mis
afligidos
candiles,
eternas
y
apacibles
sonrisas
acomodas
en
mis
labios
cerrados
y
cubres
de
amapolas
mis
pálidas
mejillas
cuando
te
siento
a
mi
lado.

Para
ti
amigo
del
alma
va
también
mi
agradecimiento
eterno
porque,
tengo
tu
compañía
y
tu
apoyo
junto
a
tu
comprensión
callada,
y
tengo
también
tu
mano segura,
que
siempre
se
tiende
hacia
a
la
mía
y
me
susurra
muy
quedo
no
temas.

Por
todo
esto
y
mucho
más
te
he
dado
morada
en
mi
alma,
¡¡
gracias
amigo
mío
!!
te
las
doy
desde
la
paz
que
tengo
hoy
dentro
de
ella,
mientras
resbalan
por
mi
cara
dos
lágrimas
de
alegría
emocionada.

Tatiana
Krahe
Madrid,
Marzo
2004
|
|
|