Mario Benedetti

 

 

Mario Benedetti. Nació en Uruguay en el año 1920. Fue profesor de Literatura en su país. En los años setenta exiliado a Buenos Aires, Lima, Madrid, La Habana. Actualmente reside entre Madrid y Montevideo. Desarrolla una intensa actividad como periodista. Un gran poeta, para mi, de mis preferidos.

 

 

Piedritas en la ventana. Táctica y estrategia. Viceversa. Intimidad. Te quiero. Todavia.

 

Piedritas en la ventana.

De vez en cuando la alegría
tira piedritas contra mi ventana
quiere avisarme que ahí está esperando
pero hoy me siento calmo
casi diría ecuánime
voy a guardar la angustia en su escondite
y luego a tenderme cara al techo
que es una posición gallarda y cómoda
para filtrar noticias y creerlas
quién sabe dónde quedan mis próximas huellas
ni cuándo mi historia va a ser computada
quién sabe qué consejos voy a inventar aún
y qué atajo hallaré para no seguirlos
está bien no jugaré al desahucio
no tatuaré el recuerdo con olvidos
mucho queda por decir y callar
y también quedan uvas parra llenar la boca
está bien me doy por persuadido
que la alegría no tire más piedritas
abriré la ventana
abriré la ventana.

Táctica y estrategia.

Mi táctica es 
mirarte 
aprender como sos 
quererte como sos 

mi táctica es 
hablarte 
y escucharte 
construir con palabras 
un puente indestructible 

mi táctica es 
quedarme en tu recuerdo 
no sé cómo ni sé 
con qué pretexto 
pero quedarme en vos 

mi táctica es 
ser franco 
y saber que sos franca 
y que no nos vendamos 
simulacros 
para que entre los dos 
no haya telón 
ni abismos 

mi estrategia es 
en cambio 
más profunda y más 
simple 
mi estrategia es 
que un día cualquiera 
no sé cómo ni sé 
con qué pretexto 
por fin me necesites. 

Viceversa.

Tengo miedo de verte 
necesidad de verte 
esperanza de verte 
desazones de verte 
tengo ganas de hallarte 
preocupación de hallarte 
certidumbre de hallarte 
pobres dudas de hallarte 

tengo urgencia de oírte 
alegría de oírte 
buena suerte de oírte 
y temores de oírte 

o sea 
resumiendo 
estoy jodido 
y radiante 
quizá más lo primero 
que lo segundo 
y también 
viceversa.

INTIMIDAD


Soñamos juntos, juntos despertamos
el tiempo hace o deshace.
Mientras tanto
no le importan tu sueño ni mi sueño
somos torpes o demasiado cautos.
Pensamos que no cae esa gaviota,

creemos que es eterno este conjuro,
que la batalla es nuestra o de ninguno.
Juntos vivimos, sucumbimos juntos,
pero esa destrucción es una broma,
un detalle, una ráfaga, un vestigio,

un abrirse y cerrarse el paraíso.
Ya nuestra intimidad es tan inmensa
que la muerte la esconde en su vacío.

Quiero que me relates el duelo que te callas,
por mi parte te ofrezco mi última confianza
estás sola, estoy solo,
pero a veces, puede la soledad
ser una llama.


TE QUIERO

Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
Te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

tu boca que tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca sabe
gritar rebeldía

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos

y por tu rostro sincero 
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero

y porque amor no es aureola 
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no esta sola

Te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

Si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos. 

Todavía

No lo creo todavía 
estás llegando a mi lado 
y la noche es un puñado 
de estrellas y de alegría 

palpo gusto escucho y veo 
tu rostro tu paso largo 
tus manos y sin embargo 
todavía no lo creo 

tu regreso tiene tanto 
que ver contigo y conmigo 
que por cábala lo digo 
y por las dudas lo canto 

nadie nunca te reemplaza 
y las cosas más triviales 
se vuelven fundamentales 
porque estás llegando a casa 

sin embargo todavía dudo 
de esta buena suerte 
porque el cielo de tenerte 
me parece fantasía 

pero venís y es seguro 
y venís con tu mirada 
y por eso tu llegada 
hace mágico el futuro 

y aunque no siempre he entendido 
mis culpa y mis fracasos 
en cambio sé que en tus brazos 
el mundo tiene sentido 

y si beso la osadía 
y el misterio de tus labios 
no habrá dudas ni resabios 
te querré más 
todavía.

 

Mario Benedetti.

 

Anterior. Mapa. Índice. Siguiente.