Con ese amor loco.
Mi amor te busca a ti, amor,
tiene sed de ti, de tu corazón viviente...
Mientras a cada momento
circulan por el techo del cielo
innumerables estrellas con corazones desnudos,
una luna que sostiene el argumento
de mi declaración:
Amar es cosa de locos
y es por eso que tengo buena digestión,
naturalmente que digiero tus tristezas
para expulsarlas de ti
y me nutro con tus besos
para alimentar mis deseos;
te doy mi cuerpo saludable,
mi alma pura,
mis suspiros que comparto
cada vez que te veo en el espejo de tu tocador.
Sí, debe ser loco mi amor,
mi corazón te acepta
entregándote ofrendas en el altar
adornado con guirnaldas voladoras
y bebiendo juntos
el cáliz del amor sincero,
ese mismo amor que viste flotar
por tu esencia,
la primera vez que salió el sol
mientras llovían gotas de amor.


En algunos momentos
todo me resulta extraño,
tu mirada,
lo que dices,
esa combinación de luces
sobre tu cuerpo,
tus aretes
y hasta mis pensamientos.
Ya no miro
hacia la playa,
me refugio en mis montañas,
ya no navego
por tus aguas
ni vuelo por tus corrientes multicolores,
ya no sé nada,
ya no transmito sobre mis amores...
Mi propia opinión
la devuelve el espejo destrozado.
Cruza un pájaro frente a mi ventana
sediento de mi soledad,
de mis sueños carcomidos de tanto esperar.
Pasan las nubes
y tu sumergiéndote en el olvido
¡porqué quieres ese olvido!
no está en mi meta
seguir sufriendo,
seguir mirando como las nubes
me dejan un claro
para observar a la luna.
Mejor me sumerjo
en el olvido,
va la muerte con un reloj,
una niña con su padre,
mi vecina con su amante.
Al final,
todo,
todo me resulta extraño...


Fuiste tu quién descubrió mi locura
fui yo quién descubrió tu luz
y por eso es mía y me la diste
con todos lo paisajes,
bosques y montañas.
Dijimos las mismas cosas:
que nuestras propias luces
iluminarían nuestro horizonte,
pero tuvimos que dormir vendados
como faraones malditos
y recurrir a la historia
para alcanzar el pasado.
¿ Nos cruzamos en algún punto de la reencarnación ?
Tuvimos que tolerar buscadores de tesoros,
profanadores de palabras,
aprendices de adivino,
coleccionistas de todos los museos.
Cansados de maldecir
nos apartamos
negando todo vínculo,
nos despedimos
mientras la procesión desfilaba
al carnaval de la luna,
marcamos jeroglíficos
en todas las líneas del futuro
y desterrado de la muerte,
amarga y sola,
aún nos presentimos.
Es extraño,
aún percibo los pasos que das
en lo más profundo de mi corazón...


Te observo desde el campanario
las estrellas son tus ojos
estás en silencio
no me dices nada
sin el más mínimo movimiento
de tus muslos
ni el sonido de tus pestañas.
Te apartaste
en el mejor momento
del ciclo lunar
cuando sueño
que llegarás a mi
mojarás mi cuerpo ansioso
acariciarás mis mejillas
detendrás el latido de mi corazón
para escuchar mi sed
mis deseos ocultos.
Respira mi aroma
besa mi cuerpo con tu ultima mirada
y deslízate por entre mis brazos
en mi pasión delirante
entre las ondas sonoras
de tu nombre expulsado al cielo.
Me riego de esperanza
existes
no hay duda
aunque te has tardado
en mirarme a los ojos.
No importa
siente la humedad de un beso
que se derrama en ti
por amor vivo
y por amor siento...


Me encontraba sólo
ni siquiera la brújula respondía
sin tiempo
ni fechas
hasta que tu apareciste.
La soledad
ya me guiñaba el ojo
hasta que me miraste
contándome
hasta tu último deseo
en palabras bellas
en imágenes en tercera dimensión
casi hasta sonrojarme
esperando tu último asalto
pero
una luz mayor
apareció en mi espacio
y no sé si comprendiste
el grado de mi desesperación.
si no llego a encontrarte.
Se que existes
hoy lo vi con mis ojos
bella Hada
sólo algo superior
es capaz de bendecidme
de esta locura
que llevo en mi corazón...


Esta noche veo circular tus palabras
encadenadas a cada satélite
que gira en el firmamento.
Un resplandor arranca tus sufrimientos,
escucha
los primeros versos,
de los primeros besos,
de la primera noche
en que la pasajera e inmortal
estrella
arañó nuestras vidas.
Observo en la oscuridad
tu rostro
eternamente renovado,
eternamente bello,
eternamente repetido en mi inconsciente.
Sé que es de noche,
intenta ver algo más allá,
voy rodando mundo abajo
porqué eres mi recuerdo irremediable
que navega por mis profundidades solares.
No está tan oscuro,
la luna se deleita
con mi sombra
que me sigue
camino a tu morada.


Mis sentimientos se aferran
al juego de palabras
que hay entre tu y yo
sintiendo, presintiendo
que la lluvia verde
se dibuja sobre tus senos
ayudándome a encontrar tu divinidad.
Me sucedió...
Te vi enmarcada en mis recuerdos
al mismo momento
que mis oídos escuchaban tu canción
con tu voz llena de presencia
y mis pies pisando tus huellas
y mis manos recorriendo tu cuerpo
y mis labios prefiriéndote a ti.
¡Un momento!
Mi cuerpo no es fuerte
suelta amarras
volando
como cometa que juguetea con el viento
anclando su atención
en tus besos que fluyen a través de la niebla
que nos atrapan
repetidamente, incesantemente en lo que se fijó mi atención
te apareces, te conviertes
radiándome amor divino
a través del universo de nuestros sentidos.
Cárgame con tu amor
incorruptible
las leyes cósmicas nos rigen
la luna sagrada nos ilumina
sé con exactitud lo que quieres
sabes perfectamente que me consagro a tus deseos.
Cárgame con ímpetu desenfrenado
te presento mi verdad
seamos los transgresores de la gravedad
que mis manos hacen gestos impacientes
brotando de mi cuerpo un sudor
con razón de ser
con energía
que corre libremente hacia ti.
Sellemos de una vez por todas
la llama que nos circunda
rasguñando la tierra
levantando polvo
elevándonos por encima de la faz de la vida
y desarrollemos con maestría
un viaje bajo la lluvia verde
que nos cura
y nos da la libertad para amarnos.




Ha gravitado mucho en mis pensamientos,
considerar que mis huellas
se han separado de mí alma,
que pre-existo en la orbita lunar,
donde me abanico
esperando sentir una brisa
liberada de tu boca.
Acerco la copa de licor de estrellas
a mis labios,
con serenidad me observo en el cristal,
una flor primaveral tras mío,
huelo un perfume coronado de jazmín,
los pasos de una sombra voladora
que sin fin reversible,
sin retorno
se acerca hacia mí.
Estoy en plenitud definitiva
al contemplar tu maravillosa figura espectral
que alcanza el vértice de mis sentimientos,
dulzura maravillosa
que se me presenta como remedio
a mi soledad.
No me evado más en la distracción
de una tormenta solar,
no te niego más,
no te ignoro,
no te miento...
Te pasearé por el cielo
como mí propia existencia,
entregándote mi naturaleza
que reacciona con un desenfrenado frenesí
al probar tu kármatico aliento
que aniquila todas mis resistencias,
llenándome de vida
bajo el amparo
de la luz pegajosa
de una luna glamorosa.