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Ella
es la que enmarca mis sueños
sobre el cielo floreado de estrellas
que se acomodan a sus gustos
sobre mi cuerpo.
Ella
es como la llegada silenciosa
de una mirada
que tranquiliza mis emociones
al perder su rumbo.
Ella
es un sueño
sólo eso...
Un sueño capaz de hallarme desprevenido
oculto de las horas de sol
seguro de mi mismo
en las noches donde capto
el menor ruido que se escapa de tu voz.
Ella
nació de una estrella
hundiendo su calor entre mis piernas
dejando caer su aliento
a metros de profundidad de mi boca
refugiando sus sentimientos de colores
en la parte central de mi corazón.
Ella
es sólo ella...

Grito
a mi mismo
grito
sabiendo que no había nadie
grito al viento
que se desliza por el horizonte de los recuerdos.
Un sólo grito que me hace resucitar
despejándome la frente
de tantos espejismos
que se venían resbalando
o evaporando
entre tu y yo.
Sin conocer el tiempo que vivimos
sin saber si estaba soñando
aprovecho
mi grito desenfrenado
para despejar tus huellas
marcadas en tanto pavimento surrealista.
Nos miramos de lejos
reímos
pensando detener mi grito
para escuchar el tuyo
clamando
divisar una sola estrella para los dos

Se entromete la luna
en el cuadro
acallando el grito desnudo al viento
susurros
murmullos
silencio...
Voló su voz
no sé adónde
terminando el enjambre de griteríos
que se fundían en la imagen
como una copia desesperada
por atraer tu atención...
Se expanden
como racimos de estrellas luminosas
tus labios
que desembocaron en mis lamentos
atrapando la figura de mis gritos
desplazándome a la orilla de una nueva luz...
Luna que caíste junto a mí
como telón de fondo
mientras
te miro de reojo
antes de tu dormir...
No lo hagas
la hora y el cielo
nos esperan para conjugar nuestros besos
clausurando cualquier viento espacial
que no nos permita
bailar esta noche
bajo el tono de un concierto
que se suspende en el aire...


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