.

 

 

 

.
  .



A Tatiana
con mucho amor y respeto
De: Rafael Ángel



No tardes, porque es cruel la ausencia que perfilas;
porque cuando no estás, mis flores lloran;
porque no te respiro en mis pupilas.

No tardes; porque esperar un siglo tu regreso
es como dar la vuelta al mundo sin espacios,
como llorar, de un ángel, su deceso.

Te vas; pero me dejas tu perfume en mis anhelos;
a cambio me desprendes de mis noches,
y te llevas muy contigo mis desvelos.

Regresa pronto; las noches solitarias que presentas
se unirán, como un tornado, a mis despojos;
eso queda de mí cuando te ausentas.

Y es que eres solución a mis afrentas;
eres el plasma de mi sangre ardiente;
eres la música que mi vivir alienta.

Pero esta vez, cuando vengas devuelta... y te regreses,
en mí te amarraré con hilo de oro,
y te daré mis labios... ¡para que me los beses... !


31 de julio de 2003

Gracias amigo, por este hermoso poema.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
     
 

 

 

 

 

 

 

 

  Free counter and web stats